El 15 de noviembre de 1979, Margaret Thatcher aprovechaba una pregunta parlamentaria para
destapar la identidad del «cuarto hombre» del círculo de espías de Cambridge:
Sir Anthony Blunt, ilustre
historiador del arte, conservador de las pinacotecas reales y destacado y ya
anciano miembro del establishment. En
esta premiada biografía, Miranda Carter
reconstruye la complejidad de un personaje acostumbrado a ocultar sus distintas
facetas: académico respetable, homosexual y agente doble.
De la mano de Blunt,
recorremos los fascinantes ambientes de una infancia privilegiada y una
educación en un lugar irrepetible, el Cambridge de los años veinte y treinta,
donde la rebeldía personal, a veces en forma de homosexualidad, iba de la mano
de la ideológica: la afiliación comunista, reforzada por el auge de los
fascismos y el impacto de la guerra de España. La segunda guerra mundial
arrastró a estos jóvenes miembros de la elite intelectual británica a los
servicios de inteligencia, donde su doble lealtad sembraría la tragedia que,
tras una brillante carrera académica y una notable presencia en el mundo
cultural inglés, acabaría haciendo de un historiador del arte jubilado el
paradigma del traidor.