En todas las
culturas, simetría y belleza parecen consustanciales. Reconocer y contemplar
formas y estructuras simétricas (desde un copo de nieve a una fuga de Bach o
una catedral gótica) es una fuente de placer que comenzamos a descubrir desde
la infancia. Además, tal y como nos muestran con claridad los autores de este
fascinante libro -dos reputados físicos de prestigio internacional-, la
simetría gobierna también las leyes fundamentales de la física y constituye un
principio matemático básico para comprender la estructura del universo: desde
los elementos más recónditos de la materia hasta la infinitud de los espacios
cósmicos.
Partiendo de la fría definición
científica de simetría -«la invariancia de un objeto o sistema frente a una
transformación»-, Lederman y Hill ponen ante nuestros ojos, de una forma tan
accesible como rigurosa, los múltiples aspectos relacionados con este concepto
y sus ramificaciones en torno a la teoría de las supercuerdas, la mecánica
cuántica, la teoría de la relatividad, el Big Bang o la ley de la conservación
de la energía.